OBSERVADORES EXTERNOS: QUIÉNES, POR QUÉ, PARA QUÉ… ¿CÓMO LOS INTEGRAMOS EN LA INVESTIGACIÓN-ACCIÓN?

28 09 2008

“Nuestros sentidos nos engañan o son insuficientes, cuando se trata de análisis, observación y apreciación”. Bonnard

La investigación-acción curricular como estrategia requiere de la participación activa de agentes externos a la relación profesor-estudiantes y entre estos últimos que se desarrolla en el ámbito del grupo materia, en el ámbito material del aula. Somos conscientes de que nos movemos en un modelo de investigación-acción de dimensión interpretativa (paradigma), más centrada en el reconocimiento y en la explicación de los procesos que se dan que en la transformación profunda de la práctica docente. No obstante, creemos que en la observación externa experta hay una aportación de transformación importante cuando se orienta a cuestionar y promover el cambio crítico de prácticas docentes arraigadas y que se reproducen por parte del profesor sin ser consciente de su ineficacia.

Nos interesa contar con la participación de la comunidad escolar, de todos, y este blog de reflexión opera como principal cauce de información y, en su caso, de participación, con independencia de que también pueden emplearse otros cauces de aproximación al investigador participante como el correo electrónico o el msn (lacobar@gobiernodecanarias.org; luismiguel.acosta@estudiants.urv.cat) o la simple conversación informal. En principio, todo es bien recibido y reconocido. No obstante, dadas las características de la acción vinculadas a un grupo materia, la participación más valiosa  que puede prestarse corresponde a los docentes de la asignatura que la imparten durante este curso -en nuestro centro y otros-, y la de otros compañeros que actúan como docentes en el mismo grupo de intervención. Los primeros pueden aportar a nuestra acción el criterio de quienes se enfrentan a igual desafío curricular, en contextos diferentes en mayor o menor medida; los segundos son testigos directos del impacto que pueda estar teniendo el plan en el desarrollo de la competencia informacional y digital pues la adquisición de las destrezas y las habilidades a ésta asociadas, necesariamente útiles también para afrontar desafíos de aprendizaje en otras disciplinas.

Así las cosas, ya hemos perfilado a grandes rasgos, cómo integramos la participación de observadores externos en la acción:

  1. Lectura del blog del profesor (XXX), y participación en éste a través de comentarios (posteado). En el blog el profesor reflexiona sobre su práctica docente concreta y el proceso de investigación-acción. Abierta a todo el claustro del centro, profesores de la materia de otros centros y expertos educativos en general.
  2. Cumplimentación de dos o tres cuestionarios cortos durante el curso -en principio al final de cada trimestre de evaluación- sobre cambios observados en el grupo materia en relación al uso de TIC: limitada la colaboración, voluntaria, a los profesores del grupo objeto de la investigación-acción. Nuestra pretensión es que se ajusten lo más posible a las pretensiones del investigador participante de identificar y valorar los cambios que puedan estar operándose entre los estudiantes en el desarrollo de la competencia informacional y digital con carácter general, en escenarios ajenos a la asignatura.
  3. Cumplimentación de informes de seguimiento de la investigación acción a partir de la lectura, además del blog del profesor, del diario de éste on line, y la observación -no participación- del desarrollo del curso virtual editado en Moodle y del blog docente o del grupo materia: en este último caso se requiere una participación más activa y continuada. Adopta el formato de entrevista escrita semiestructurada, entre seis y diez durante el curso, e implica necesariamente el seguimiento regular de la información registrada en los instrumentos enumerados con anterioridad. Nuestra idea inicial es que sean contestadas por escrita y enviadas por correo electrónico en un plazo de tiempo corto (2 a 3 días), con vistas a que puedan ser analizadas por el investigador participante para poder revisar con regularidad el plan de la investigación-acción. La elección de las personas propuestas para la realización de informes de seguimiento de la experiencia, sólo en parte del centro, se hará por el investigador conforme a criterios de oportunidad: pertenencia al equipo docente del grupo; experiencias previas en el ámbito de la investigación educativa o dirección de proyectos de innovación; integración de TIC en su práctica docente; vínculo durante este curso con la impartición de la misma materia. Entre los informantes también se incorporarán algunos no docentes en razón a criterios de oportunidad vinculados a producción de material didáctico virtual, usuarios habituales de Web 2.0 en funciones de comunicación y enseñanza como estudiantes, etc.
  4. Observación docente en el aula por agentes diferentes al investigador participante: nuestra idea inicial es que en su caso cumplan dos funciones: apoyar la recogida de datos de los procesos de observación de destrezas digitales en aula conectada en red; evaluar la aplicación práctica de determinadas estrategias de aprendizaje problematizado en el contexto real del aula. En el primero de los casos se dispondría de un formulario de registro de datos de observación como instrumento; en el segundo, la pretensión es la misma que en el punto 3, recurrir a una entrevista semiestructurada de contestación por escrito. No obstante, de los cuatro niveles, es este último el que aún nos presenta mayor duda y en el que estamos más abiertos aún si cabe a observaciones, sugerencias, etc.

Consideramos que la participación en los niveles 2, 3 y 4 será recogida en el informe del proyecto, siempre con la reserva de identidad sobre el contenido de las aportaciones exigida éticamente en una investigación social, al igual que las correspondientes a estudiantes del grupo materia y el mismo centro. 





APLICACIÓN DEL PRIMER INSTRUMENTO DE RECOGIDA DE DATOS: ACERCÁNDONOS AL DIAGNÓSTICO INICIAL

20 09 2008

“La vida es el arte de sacar conclusiones suficientes a partir de datos insuficientes”. Butler

 

Ya el grupo materia objeto de la investigación-acción está constituido como tal. Ayer, viernes 19 de septiembre de 2008, tuvo lugar la primera sesión de clase (S001) y se hace el correspondiente registro de la información obtenida por el investigador participante en el post del diario de clase.

 

Tras alguna consulta y no poca reflexión optamos por aplicar al conjunto del grupo materia -muy numeroso, 36 alumnos-, un cuestionario no anónimo y de respuestas abiertas a catorce cuestiones, centradas en expectativas sobre los estudios de Bachillerato que se empiezan a cursar -1.º de Bachillerato- y el uso que se la da desde el área de Ciencias Sociales al cine y las TIC. También consultamos sobre el conocimiento y utilización de ciertas herramientas de comunicación y recursos disponibles en Internet, así como la conectividad a ésta en el domicilio y expectativas que se tienen en el caso concreto de la materia a desarrollar en este curso sobre uso de TIC.

 

La aplicación del cuestionario se realizó en la propia aula del grupo, en condiciones ambientales habituales de desarrolo de las clases, sin mediar comunicación entre ellos.

 

También aportamos la plantilla de explotacion de datos elaborada por nosotros, donde se contemplan variables e indicadores, y que nos servirá de referencia para el análisis.  Las conclusiones provisionales las publicaremos en otro post en los próximos días, y las de carácter reservado, tal como se ha indicado previamente, en el diario de clase de acceso restringido. También se facilitó a los estudiantes, con posterioridad a la cumplimentación del cuestionario, un documento que recoge el plan de trabajo de la asignatura para este curso.





¿CON QUÉ? REFLEXIONAMOS SOBRE TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOGIDA DE DATOS

5 09 2008

“El asunto es el problema; la forma, la solución”. Hebbel

Revisamos nuestra propuesta inicial de técnicas e instrumentos de recogida de datos del proyecto de investigación. ¿Podemos ir más allá? Obviamente hay que diseñar propuestas más concretas, adaptadas a las situaciones y hechos que vamos a ir investigando, pertinentemente validados…

Nuestra investigación es cualitativa y conforme a ella, con la pretensión de hacer acopio de mucha información referida a un ámbito o contexto limitado a una dimensión del currículo en un grupo de clase propio, participado, proponemos instrumentos apropiados que permitan una descripción densa. Entre ellos está el diario de campo que, en nuestro caso, articulamos a través de dos instrumentos distintos en sentido estricto: un diario de reflexión sobre el propio proceso de investigación, abierto y bajo el soporte formal de un blog -este mismo-, y otro diario de carácter no público centrado básicamente en la descripción del clima de clase, bajo la forma o estructura de diario abierto, o sea, no estructurado, al menos en un principio. Contemplamos además que este último diario sea validado a través del acceso a él y su lectura regular por otros investigadores o al menos docentes que conozcan, bien los aspectos teóricos objeto de investigación, bien el propio ambiente escolar.

Más complejo nos resulta definir qué características podrían tener diarios que, en sus caso, sean elaborados por nuestros propios estudiantes. Todavía no están presentes; ni siquiera hay una lista de ellos. El curso no ha empezado todavía. No obstante, especulamos sobre posibles propuestas: estructurado vs no estructurado; público vs reservado; voluntario vs obligatorio; evaluable vs no evaluable. Y dudamos mucho, y leemos sobre las experiencias de otros docentes en investigaciones sobre tecnología educativa e integración curricular que nos puedan resultar potencialmente valiosas.





BLOG DEL PROFESOR VS DIARIO DE CLASE

28 08 2008

En España la mejor manera de guarda un secreto es escribir un libro“. Azaña

Estamos trabajando en la formulación de los objetivos. Más o menos tengo claro qué problema he de atender con la investigación pero, precisamente, dadas las características de la estrategia de investigación que pretendemos seguir, la visión holística del currículo -interpretar el conjunto como algo, mucho más que la suma de partes o elementos-, todo ello, más mis limitaciones de formación teórica, todo ello, contribuye a que resulte algo difícil formular con claridad los objetivos. En las últimas horas he avanzado algo pero necesito algo más de reflexión, y lecturas…

No obstante, he hecho un apartado y me he centrado en los instrumentos. El esquema del proyecto, que ya publicamos en el post anterior,  apuntaba la existencia de varios, casi todos orientados a la obtención de información cualitativa. Reviso -siempre hay que revisar-, y con independencia de la necesaria flexibilidad con la que hay que abordar el diseño de los instrumentos concretos -la acción que pretendemos desarrollar ha de estar sometida a permanente revisión-, lo cierto es que ya nos surge una duda y no pequeña. Hemos planteado el registro por parte del docente de información cualitativa básicamente a partir del empleo de dos instrumentos: éste, el blog del profesor, y un diario de clase.

Alguna vez hemos llevado un diario de clase -lamentablemente no siempre ni con la rigurosidad que precisaría para que fuese realmente eficaz-, pero pronto advierto que puede haber un solapamiento de elementos de descripción entre el blog, público, y el diario, privado o al menos reservado. ¿Qué escribo en cada uno de ellos? ¿No estaré duplicando el trabajo, el esfuerzo? Hasta qué punto es ético llevar esos dos registros paralelos, por qué algunas de nuestras reflexiones han de ser y pueden ser públicas y otras no. ¿Dónde está el límite? ¿Quién o quiénes lo ponen?

Realmente no tenemos una respuesta precisa. La orientación más lógica, tal vez, sea centrar este blog en las reflexiones mismas sobre la investigación acción, orientadas básicamente a ser compartidas por compañeros y especialistas, mientras el diario se centraría en la descripción de aquellas estrategias docentes que, por su propia naturaleza y contenido, éticamente no deben ser conocidas por nuestros estudiantes. El límite, por tanto, será ético. Lo que sí tenemos ya predeterminado es que el diario de clase pueda ser leído, consultado, por un grupo de profesores, preferentemente compañeros del centro, que puedan realizar los aportes que consideren conveniente para mejorar la práctica docente. En principio abriremos en las próximas horas un documento en el escritorio de Google para que, con usuario y contraseña conocidos por todos ellos, puedan acceder con cierta facilidad on line. O un blog que sólo sea accesible por parte de usuarios registrados. Tal vez ésa sea una fórmula más eficaz, que me ayudaría a ordenarme más, a incluso poder publicar en él podcasts y algunas películas de vídeo. Todo se irá viendo…

Otro aspecto que me preocupa es el de plantear una frecuencia mínima de uso de cada uno de estos instrumentos. En el caso del blog, confío en respetar el límite de 48 horas, tres días máximo. En el caso del diario, está claro que para ser eficaz, éste debe incorporar un comentario o inserción por cada una de las sesiones de clase.

Un primer paso, fundamental, será plantear un menú o relación de ítems de contenidos que sugerimos tratar en el diario de clase y en el blog. He leído el artículo de nuestro compañero de especialidad, Xosé M. Souto González, sobre el papel que desempeña el diario del profesor en el proceso de mejora de la práctica docente. Vamos a elaborar un menú de temas a abordar, pero para ello hemos de avanzar más en la formulación final -casi- de los objetivos específicos. 








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