PARADIGMA Y RELACIÓN CON INVESTIGACION-ACCIÓN

31 08 2008

“La tradición no se hereda, se conquista”. Malroux

Definiciones de paradigma en investigación hay varias, muchas… Nosotros apuntamos aquí una aproximación sencilla: regla o principio básico de aproximación a la realidad objeto de estudio. Los paradigmas no son neutrales, se vinculan a métodos, valores, principios diferentes de la investigación educativa.

¿En qué paradigma nos movemos en nuestra investigación? Es más fácil decir lo que no somos, lo que no pretendemos. La realidad para nosotros no es externa; desde la perspectiva ontológica creemos que el significado es creado socialmente. El conocimiento es subjetivista. Nuestra estrategia de investigación, la investigación-acción curricular de Stenhouse, Elliot…, se aleja del paradigma positivista de forma muy significativa: epistemológicamente aceptamos y compartimos como riqueza, ni mucho menos como  debilidad, la estrecha relación entre el investigador profesor (observador, docente) y los observados, o sea, los estudiantes y él mismo en el contexto escolar, de un grupo materia concreto inmerso en un proceso de enseñanza-aprendizaje. La interrelación teoría-praxis es el motor y justificación última de la utilidad de la investigación que pretendemos emprender. Queremos comprender e interpretar una realidad, fenómenos compartidos y protagonizados por nosotros mismos. La verdad se valida en la propia acción, en la nuestra, con independencia de que pueda y deba ser una experiencia útil a otros docentes, y pueda ser, en su caso, base de algunas interpretaciones generales (generalizaciones). 

Nuestra acción pretende mejoras, al menos en el ámbito de la más apropiada y eficaz integración de las TIC en el currículo, pero hemos de ser realistas, nuestra capacidad de promover desde ella un cambio profundo es limitado, ni siquiera en la institución educativa en la que se desarrolla. Hay en el fondo, hemos de reconocerlo, una pretensión emancipadora, al menos teóricamente -nos llama la atención ciertos planteamientos de la crítica social de Carr, Kemmis…-, pero nos conformamos -por limitación formal de la acción, de las implicaciones grupales generales que exigiría, por coherencia con nuestra trayectoria académica anterior y conocimientos previos…- con contribuir a una mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje a partir de la mejora docente propia, eso sí, informada críticamente por otros, especialmente nuestros estudiantes, desde una perspectiva de investigación vinculada a la tradición simbólica-interpretativa.

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